martes, 28 de mayo de 2013

Capítulo 33

Carlos agarró de la cintura a Diana, le atrajo hacia él y la besó apasionadamente.
- Nadie podría haberlo descrito mejor. - Dijo David
Diana abrazó a Carlos y le preguntó al oído:
- ¿No necesitabas tiempo? ¿Qué haces?
- Ya no, te necesito. Te quiero, ¿entendido?
Diana le besó, volvían a estar juntos. La tarde continuaba, cuándo regresó Rebeca, y dijo:
- ¿Habéis aprendido?
- Si, nos lo has enseñado muy bien. - Dijo Dani.
- ¿Le habrás pedido el número de su móvil no? - Preguntó Diana
- Que va, no me gustaba, le olía la boca. 
Todos comenzaron a reírse a carcajadas. Álvaro, con una sonrisa, dijo:
- Oye, por cierto, queda poco para verano, ¿cuáles van a ser los planes?
- Dani y yo nos vamos a Granada con nuestras familias, este año han coincidido. - Dijo David
- Yo me voy a Murcia, con mi familia. - Explicó Blas
- Y yo a Alicante. - Añadió Carlos.
- Joder, ¿entonces nos quedamos nosotras y Álvaro no? - Dijo Rebeca
- Sí, pero yo quiero hablar con Sheila a solas. - Dijo Blas - ¿puedes venir?
Sheila se levantó y se fue a hablar con él.
- ¿Qué pasa?
- Es sobre lo de Murcia.
- Sí, ¿qué pasa?
- Que me voy los dos meses y medio de verano. no voy a estar en Madrid hasta septiembre. 
- ¿Tanto tiempo? ¿Y que vamos a hacer?
- No sé, pero yo necesito estar con mi familia, últimamente les he visto muy poco.
- Te entiendo. ¿Cuándo os vais?
- No lo sé aún. Pero te llamaré todos los días, ¿vale?
- ¿Tipo película?
- Sí pero mejor.
Sheila, intentando asimilar aquello, abrazó a Blas y volvieron con los demás. En ese momento, Carlos le dijo a Diana:
- Hay un problemilla.
- ¿Cuál?
- Me voy todo el verano a Alicante. 
- ¿Los dos meses y medio? ¿Tanto?
- Si, es por mi familia.
- Ah, vale. Sólo te pediré una cosa.
- ¿Cuál?
- Que me serás fiel, que no pasará nada con nadie.
- Prometido. Te quiero.
Carlos besó a Diana dándole las gracias por entenderlo.
- Oye chicos, ¿y por qué os vinisteis tan jóvenes a vivir a Madrid?
- Por los estudios, nos conocíamos gracias a un verano que coincidieron nuestras familias en Ibiza, y luego dio la casualidad que coincidimos en las misma universidad. Y aquí estamos cómo hermanos. - Explicó Álvaro
- ¿Hace cuánto? - Preguntó Sheila.
- Yo tenía 7 años. - Dijo Blas
- O sea, hace 11 años, porque ahora tienes 18. - Pensó Diana en alto.
- Cierto, ¿y vosotras? - preguntó David
- Desde la guardería. - Dijo Diana.

Llegó el verano y a su vez llegaron las despedidas. David y Dani, se fueron a Granada, las chicas y Álvaro se quedaban en Madrid y Blas y Carlos se iban.
Diana y Sheila les acompañaron a la RENFE antes de que se fueran. Se quedaron en la puerta, y aunque las costó asumir que se despedían durante dos meses de sus novios, no quisieron alargar más ese mal momento.
Blas y Carlos entraron y las dos chicas se dieron la vuelta para volver a casa. Carlos, se dio la vuelta y dijo:
- Diana, espera. ven un momento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario