jueves, 23 de mayo de 2013

Capítulo 32

Carlos: Amigos? Pensé que eramos algo más
Diana: Sí, amigos. Siempre lo hemos sido.
Carlos: Entonces estas semanas no han sido nada para ti?
Diana: Estas semanas? Claro que si. Te recuerdo que eres tú el que necesita tiempo porque cuándo le besó Mónica tuvo dudas.
Carlos: El culpable soy yo no?
Diana: No. Querías tiempo y te lo he dado. Es lo que querías no?
Carlos: Sí, pero me has dicho una cosa que me ha jodido.
Diana: El que?
Carlos: Que a lo mejor cuándo yo tomara una decisión tú no ibas a estar ahí.
Diana: Y qué quieres que te diga? Que tomes la decisión que tomes voy a estar esperándote? Lo siento pero no, no voy a ser una gilipollas, que espera a que tu decisión sea estar conmigo para que luego no sea así.
Carlos: Entonces no has sentido nada conmigo?
Diana: Sí he sentido, el que no lo ha hecho has sido tú, que a la mínima de cambio no está seguro de nuestra relación.
Carlos: Quieres decir que esto se ha acabado?
Diana: Tú quieres que se acabe?
Carlos: Por eso te he pedido tiempo,para asegurarme que no quiero que acabe esto. Tú?
Diana: Yo no quiero que acabe, pero si tú decides que lo mejor sea eso, se acabará... todo depende de ti.
Carlos: Si digo que esto no se acaba, seguirás ahí?
Diana: No lo sé... Querías algo más?
Carlos: No...
Diana: Ok! Mañana os llamamos para ver dónde vamos va?
Carlos: Vale
Al día siguiente, Blas y Sheila se fueron al hospital y los demás fueron a un bar de copas a tomar algo. 
Cuándo llegaron la bar, David, Álvaro y Dani hicieron una apuesta, tenían que ligarse a alguna camarera que les gustase y quien no lo consiguiera, invitaba a una ronda de chupitos. El primero en intentarlo fue David. Se acercó a la barra y le dijo a la camarera rubia:
- Hola guapa
- ¿Qué querías? Espera que tomo nota. - Dijo ella.
- Te dejo elegir, ¿qué quieres que tome?
- ¿Intentas ligar conmigo?
- ¿Lo preguntas porque quieres que lo haga?
- ¿Y tú? ¿Lo preguntas porque lo estás haciendo?
- ¿Yo? Si fueran todas tan guapas cómo tú, sería mi deporte favorito.
La camarera le enseño la mano y David mirándola dijo:
- Preciosa y perfecta para pasear contigo dados de la mano por el parque.
- Me alagan tus piropos, pero no sé si habrás visto el anillo. Llevo dos años casada. Deja de ligar conmigo anda.
David, muerto de la vergüenza dijo:
- Lo siento.
- No te preocupes, me ha pasado más veces.  Si te sirve de consuelo, con ese acento andaluz seguro que te ligas a cualquiera. Si no estuviera casada, me hubieras tenido a tus pies.
- Gracias.
David volvió con los demás, les contó lo que le dijo la camarera e invitó a la ronda de chupitos. El siguiente en intentarlo fue Álvaro, se acercó a la barra y le dijo una de las camareras.
- Hola guapo, ¿qué te pongo?
- Para empezar, dos chupitos, uno para ti y el otro para mi.
- ¿Para mi?
- Sí, quiero celebrar que te acabo de conocer. 
- ¿Me estás vacilando?
- No, ángeles cómo tú no se conocen todos los días.
- Mira guapo, si quieres ligar, lo haces con las muchachas que hay en el bar, no con la camareras. Ahora, largo.
Álvaro, cabizbajo, fue con los demás, invitó a la ronda de chupitos. Dani, fue el siguiente, y tras diez minutos hablando con ella, le dijo que no quería nada con él.
 - Sois unos fracasados, vaya tres "hermanos" que tengo. - Dijo Carlos.
- Observarme a mí y aprended. - Dijo Rebeca levantándose.
- ¿Qué va a hacer?
- Mira y aprende. Mi hermana tiene un don para ligar. - Dijo Diana
Rebeca llegó a la barra y le dijo a uno de los camareros:
- Oye guapo, ¿me das un pajita?
 - Claro, aquí tienes. ¿Quieres algo más?
- Sí, unos ojos tan bonitos como los tuyos o un novio que los tenga así.
Rebeca y el camarero empezaron a hablar. Diana se fue al baño, y los demás observaron a Rebeca y al camarero. Al poco tiempo observaron que Rebeca y el camarero se acercaban y se besaban. En ese momento llegó Diana y dijo:
- Mierdas, me lo he perdido. ¿Cómo ha sido el beso?
- Así - Dijo Carlos
Carlos la cogió de la cintura, la atrajo hacia él y la besó apasionadamente.

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