martes, 21 de mayo de 2013

Capítulo 30

- Este es Sergio , el hermano de Manu - Dijo Carmen señalando la foto.
- ¿Y quién es Manu? - preguntó Sheila
Carmen buscó la foto y se la enseñó. La miraron atentamente, no era él, no era Manu. Entonces, ¿cómo se conocían Manu, Virginia y Miriam? Se quedaron un rato hablando con carmen y después se fueron a la cafetería de siempre. Allí decidieron no querer volver a saber nada de ellos y pasar del tema. 
Varias semanas después, una tarde en la que Carlos estaba aburrido en su casa, le llamaron al móvil, era Mónica.
- ¿Carlos?
- Hola, ¿qué querías?
- Tengo que contarte algo, ¿puedo ir hoy a tu casa?
- No que la tengo muy desordenada. Me visto y voy yo a la tuya.
- Vale.
Carlos se empezó a vestir y en ese momento le volvieron a llamar y pensando que sería Mónica, dijo:
- Dime Mónica, en nada estoy allí.
- ¿Mónica? Carlos, soy Diana.
- Ui Diana, lo siento.
- ¿Mónica?
- Sí es que me ha llamado porque tiene que hablar conmigo y voy ahora a su casa. ¿Qué querías?
- Hablar con mi novio, pero veo que ya tiene planes y le doy igual.
- Diana, no te enfades.
- Pásalo bien con ella, adiós.
Diana colgó y Carlos tras un suspiro la volvió a llamar:
- Di, no te enfades, escúchame, no va a pasar nada entre ella y yo, créeme.
- Sí, me enfado porque te llamo y me equivocas con Mónica y descubro que tienes planes con ella.
- ¿Y qué hay de malo? Te he dicho que no va a pasar nada.
- Ya claro
- ¿Te enfadas?
- Sí, adiós.
Diana volvió a colgar y Carlos, en voz alta dijo:
- Soy gilipollas, sólo se cagarla.
Carlos decidió ir a hablar con Mónica y luego intentar solucionarlo con Diana. Cuándo llegó, Mónica y él estuvieron un rato hablando y cómo veía que Mónica no decía anda sobre la conversación de antes, preguntó:
¿Qué querías hablar conmigo?
- Desde tu cumpleaños no he dejado de pensar en ti.
- ¿Ah sí? Pero, ¿en plan amigos o en plan sexual?
- Plan para tener una pareja contigo.
- Lo siento, estoy con Diana.
 - Pero, ¿estás seguro de tu relación con ella?
- ¿Por qué me preguntas eso?
- Contesta, se sincero, por favor.
- Nunca me lo he planteado y puede que no esté seguro de estar con ella.
Mónica se fue acercando poco a poco y le besó. Carlos no se apartó, se quedó bloqueado. Cuándo por fin reaccionó, dijo:
- ¿Que haces?
- Besarte, me encanta tu sabor.
- Pues hoy no me he lavado los dientes así que no lo vuelvas a hacer.
- ¿Me estás vacilando?
- No, es verdad. Se me ha olvidado lavarme los dientes.
- Carlos en serio, te doy la oportunidad de que dejes a Diana y intentes algo conmigo.
- Mira, puede que no esté seguro de estar con Diana pero no la pienso dejar, ¿entendido?
- Pues vete de mi casa
- ¿Me echas?
- Ahá, si no quieres nada, adiós.
Carlos pensativo se fue a su casa. Cuándo llegó llamó a Diana:
- ¿Diana?
- Si vas a decirme que has tenido algo con ella, suéltalo ya.
- Ven mañana por la mañana a a casa y lo hablamos, por favor.
- Ok
A la mañana siguiente Diana fue a casa de Carlos, los dos se saludaron con un beso muy seco y Diana dijo:
- Venga dilo ya.
- Escúchame por favor, déjame hablar y luego tomas la decisión que quieras.
- Pff, vale.

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